SISTEMA SILVOPASTORIL: ASOCIACIÓN POSITIVA.

Los sistemas silvopastoriles integran el manejo de árboles y arbustos en la producción ganadera. Estos pueden ser de vegetaciones naturales o plantadas con fines maderables, frutales, forrajeros, para producción industriales o de tipo multipropósito.

Así se compone el grupo de los sistemas silvopastoriles:

– Árboles dispersos en potreros: son árboles establecidos para generar beneficios ambientales y productivos como sombríos, fijación, nitrógeno, madera, frutos, leña y forraje. Funcionan como ‘piedras de salto’ para la biodiversidad.

– Cercas vivas: consiste en la siembra o manejo de árboles y arbustos establecidos en reemplazo de postes muertos de madera, cemento u otros materiales.

– Cortinas o ‘Barreras corta viento’: son franjas simples o múltiples de árboles en uno o varios estratos. Se siembran con la finalidad de reducir el efecto negativo de los vientos sobre los pastos y los animales; además, pueden aportar forraje, madera, leña y frutos.


– Corredores ribereños o bosques de galería: son franjas de vegetación que protegen los cursos de agua y se encuentran a los largos de los ríos, quebradas o drenajes. Disminuye el efecto negativo de plaguicidas y contaminantes orgánicos.

– Bancos mixtos de forraje: son cultivos donde se asocian especies herbáceas, arbóreas y arbustivas de alto valor nutricional, con el fin de obtener forrajes ricos en proteína, minerales, azúcares, fibra y vitaminas para la alimentación del ganado.

– Sistema silvopastoril intensivo: es un modelo que combina el cultivo de pasturas con arbustos forrajeros en alta densidad y árboles maderables o frutales para la industria, el autoconsumo y la protección de la biodiversidad.

Fuente: http://elcampesino.co/​