DE LOS CULTIVOS TRANSGÉNICOS A LOS CULTIVOS ORGÁNICOS.

Estados Unidos ha sido un país agrícola, desde el maíz sembrado por los nativos hasta las grandes y vastas extensiones de monocultivos de soja y trigo. La industrialización alimenticia y la modificación genética de los alimentos  hacen parte de la industria agrícola americana.

​Desde los países Latinoamericanos vemos con cierta preocupación el modelo agrícola de Norteamérica,  la masificación, la industrialización y el modelo alimenticio ponen en el ojo de huracán y en el debate agrícola a nivel mundial, la conveniencia y la seguridad de algunas formas y métodos usados en las grandes llanuras del centro del país. El uso de agroquímicos desde los años 50 en los principales cultivos como el maíz, la soja y el girasol ha demostrado rendimientos perfectos, pero también graves problemas en la salud de los agricultores y de los consumidores finales. Alrededor del mundo los cultivos transgénicos y el uso de herbicidas lentamente van perdiendo aceptación.

Pero a pesar de ello, en los Estados Unidos surgen nuevas tendencias en la agricultura. Según datos de la FAO, los consumidores de las grandes ciudades han empezado a exigir alimentos seguros y sanos. En estados como California, por ejemplo, los cultivos en pequeños huertos están empezando a generar nuevas oportunidades de negocio. Los consumidores han exigido al gobierno estatal regular la procedencia y la calidad de las verduras, la leche, las carnes y el maíz, dado que las enfermedades como el cáncer, la diabetes y la obesidad estaban generando estragos.

Este año el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos invitó a los agricultores de toda la Unión Americana interesados en la agricultura orgánica a presentar proyectos de cultivos sostenibles. Aunque la superficie sembrada con orgánicos apenas es del 1  por ciento del total de hectáreas destinadas al agro, las ventas en este segmento agrícola llegaron a diciembre de 2014 a los 35 mil millones de dólares.

Fuente: ​http://elcampesino.co/