COSAS QUE UN AGRÓNOMO DEBE HACER ANTES DE MORIR

 

Hay muchas cosas que se deber hacer. Algunas con un sentido de trascendencia, otras, simplemente por vivir la experiencia. Sin un patrón de prioridades establecido, Yo quisiera partir por comentar esta:

1. ¿Has probado alguna flor comestible?

No me refiero a la clásica alcachofa, coliflor, brócoli y otras tantas del estilo. Me refiero a aquellas flores que se usan hoy en la alta cocina. Aquellas que dan un toque de distinción, color, fragancia, sabor en los platos. Aquellas que una vez añadidas convierten una comida ordinaria, en algo “muy gourmet”.

2. Creo que todo agrónom@ debe darse el gusto de plantar al menos un árbol.
Ahora, plantar un árbol lo puede hacer cualquiera. Un agrónom@ debería ir un poco más allá:

  • Plantar la especie adecuada, en el lugar adecuado. Que exista convivencia y armonía entre la planta y su entorno.
  • Plantar especies que generen valor.
  • Plantar especies con un sentido ecológico. Por ejemplo; especies en peligro de extinción, reforestar un sector, bio diversificar, …
  • Plantar con un sentido de trascendencia, especies que van a perdurar bastante más allá de nuestra existencia.

3. Creo que nunca voy a olvidar las tardes que pasaba podando en mi parcela de cerezos.

Simplemente perdía el sentido del tiempo y el espacio. Cada árbol era un nuevo desafío, en cada uno me proyectaba… A cada uno le hablaba… “Te estoy sacando esta rama, para que crezcas por acá y llenes este espacio…”

Si bien para nosotros, podar es un trabajo, una labor más dentro del campo, para muchos puede ser un tipo de terapia. El estado de abstracción, logrado por la contemplación y meditación detrás de la poda, puede erradicar todo tipo de estrés y/o ansiedad… Puedes estar horas sin acordarte de los problemas típicos de la sociedad frenética y neurotizada en que vivimos.

4. Lograr dominar el agua, es un arte…

Cuando el riego es con pala, el hecho de llegar con agua a los sectores altos, no anegar los bajos, mover el agua a la velocidad que quiero, mojar parejo… Puede generar un placer endorfínico, semejante al de un niño que construye castillos con un balde en la playa… Muy recomendable, al menos una vez en la vida del agrónomo.

Desde el punto de vista estético, el agua es un complemento sustancial de la arquitectura paisajista. La fluidez del agua hipnotiza, renueva, en algunas  culturas simboliza la vida y la fertilidad. Piletas, fuentes, pozos para peces, cascadas, paredes de agua…

5. Ser vegetariano al menos un mes en la vida.

Como agrónomo, creo que es un ejercicio muy interesante de realizar. Puede ser la fuente de varios hallazgos; oportunidades de mercado, argumentos de promoción (para frutas, verduras, cereales), descubrir la respuesta del cuerpo y alma frente a un cambio de hábitos.

6. No hay nada más rentable, que invertir en un buen viaje… Viajar cambia nuestra perspectiva, nos cambia la interpretación personal que tenemos del mundo.

Viajar nos ayuda a aclarar y abrir la mente. Nos vuelve más tolerantes, flexibles, despierta nuestra curiosidad y creatividad. Es la oportunidad ideal para generar quiebres, romper paradigmas, rigideces, estrecheces de mente, ciclos viciosos y malos hábitos. Nos estimula a cambiar, innovar. Estarás más dispuesto a probar cosas nuevas. Nos ayuda a priorizar las cosas según su importancia, a relativizar mejor los acontecimientos, a enfocarnos mejor con una nueva mirada.

Fuente: Redgree.cl