BOMBA DE AGUA SIN COMBUSTIBLE PARA LA AGRICULTURA Y GANADERÍA. 

Agricultores podrían ahorrarse hasta mil dolares por hectárea al año porque funciona con energía cinética.

Antes de transformarse en Master en Ciencias de la Delft University of Technology de Holanda, Pratap Thapa vivía en Nepal. Allí su familia tenía un pequeño huerto junto a un río muy caudaloso, que les proveía de agua para regar, pero que al estar a un nivel más bajo que sus tierras los obligaba a acarrear el agua con baldes o a arrendar una costosa máquina para bombearla.

La imagen se le quedó grabada al joven Pratap, quien ya cursando sus estudios superiores vio que el problema de su familia era el mismo de muchos agricultores del mundo. Así comenzó la búsqueda de una solución eficiente y barata que permitiera bombear agua sin depender del combustible. El resultado fue la Bomba Barsha, desarrollada por la empresa holandesa aQysta, de la cual Pratap es cofundador. Se trata de una rueda hidráulica que se coloca sobre una plataforma flotante en un río y que utiliza la energía cinética del agua (es decir, su propio movimiento) para funcionar y bombear el agua a través de mangueras. La innovación ganó en 2014 el primer premio de la Climate-KIC, iniciativa de innovación climática de la Unión Europea. En este minuto hay 35 unidades operando en Nepal, Indonesia, Turquía, Zambia y España.

45 mil litros por día

Barsha es capaz de bombear el agua hasta una altura de 25 metros. “Estimamos que puede regar entre 0,5 a 3 hectáreas, ya que es capaz de bombear hasta 45.000 litros/día, dependiendo de la potencia del río o canal y altura de bombeo”, explica desde Holanda Jaime Michavila, ingeniero mecánico de aQysta. Agrega que la bomba está disponible para América Latina. “He tenido la oportunidad de hablar con un par de chilenos de visita en Holanda y me comentaron el amplio potencial que veían en la zona central especialmente, dado que hay numerosos caudales de agua y sin embargo el caluroso clima requiere mucho riego. También hablando con un profesor de hidráulica alemán me contó que habrían recibido peticiones de Chile para aprovechar la energía hidráulica, pues tenían canales con velocidades de hasta 2 metros por segundo, es decir ¡muchísima energía cinética aun por aprovechar!”, añade.

Ahorro

La principal gracia de esta innovación es que no utiliza ningún tipo de combustible ni electricidad. “Aunque depende del precio local del combustible, en un plazo de 10 años nuestra bomba supone un ahorro de hasta el 70% del costo total de riego (bomba más combustible) y por tanto se puede recuperar la inversión en un periodo de sólo 2 años. Incluso con respecto a las bombas eléctricas el retorno de la inversión suele ser en menos de 5 años. Y comparado con los emergentes bombas solares, Barsha supone un costo total entre un 35 y 50 % menor, pues las solares solo pueden operar entre 8 y 12 horas al día, mientras que Barsha opera las 24 horas del día, además de tener una instalación y mantenimiento mucho más sencillo”, añade Michavila.

Idea egipcia

Vladimir Alarcón, ingeniero hidráulico y académico de la UDP, comenta que este desarrollo tiene antecedentes históricos. “Los propios holandeses explican en su página web que se basaron en tecnologías desarrolladas en el antiguo Egipto. El mayor cuidado que hay que tener con máquinas como esta es que las tuberías y mangueras que conducen el agua sean completamente herméticas y relativamente rígidas. El principio básico de esto es que cada vez que la rueda gire recogerá un poco de agua y de aire, y la presión que ejerce ese aire es la que permitirá luego que el agua sea expulsada por las mangueras al campo. Si las mangueras se expanden como globo con el aire no funcionará, ya que su presión debe ser lo suficientemente fuerte para vencer el peso del agua y dirigirla por donde corresponde”, detalla.

La bomba Barsha (sin transporte) vale entre 1.500 y 2.000 euros ( Promedio 2.000 dolares )
Más información en: http://www.aqysta.com 

Fuente: agriculturers.com